Muchas empresas creen que el Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV) solo aplica a transportadoras o empresas con flota de camiones. No es así: aplica a cualquier empresa cuya operación implique desplazamientos por vías públicas, ya sea con vehículos propios, contratados, o con trabajadores que se movilizan frecuentemente por motivos de trabajo — incluso en moto, en carro particular o en transporte público.
¿Cuándo es obligatorio el PESV?
El PESV es obligatorio si tu empresa tiene vehículos propios o contratados para su operación, o si más de 10 de tus trabajadores se desplazan frecuentemente por motivos laborales, sin importar el medio de transporte. Basta con cumplir una de las dos condiciones — no ambas — para que la obligación aplique, y debe estar articulado con el SG-SST de la empresa.
Lo que exige la Resolución 40595 de 2022
El Artículo 3 de la Resolución 40595 de 2022 es explícito: toda empresa obligada a implementar el PESV debe diseñarlo y aplicarlo de acuerdo con la metodología expedida por el Ministerio de Transporte, y articularlo directamente con su Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).
Esto significa que el PESV no puede construirse como un documento aislado. Los lineamientos del documento anexo a la resolución exigen mantener la alineación con el Plan Nacional de Seguridad Vial y la articulación con el SG-SST al momento de definir los objetivos, la visión y el alcance del plan — es decir, ambos sistemas deben hablar el mismo idioma dentro de tu empresa, no vivir en carpetas separadas.
Los tres niveles de implementación
No todas las empresas obligadas deben cumplir los mismos requisitos. La Resolución 40595 clasifica a las organizaciones en tres niveles — básico, estándar y avanzado — según dos criterios: el tamaño de la flota o cantidad de conductores y la misionalidad (si la empresa se dedica o no al transporte).
Para empresas dedicadas al transporte terrestre automotor:
- Nivel básico: flota de 11 a 19 vehículos, o entre 2 y 19 conductores contratados o administrados.
- Nivel estándar: flota de 20 a 50 vehículos, o entre 20 y 50 conductores.
- Nivel avanzado: flota superior a 50 vehículos, o más de 50 conductores.
Para empresas cuya actividad principal no es el transporte pero que tienen personal que se desplaza en cumplimiento de sus funciones — incluyendo el uso de vehículos propios de los trabajadores — los umbrales son distintos, y más amplios:
- Nivel básico: flota de 11 a 49 vehículos, o entre 2 y 49 conductores contratados o administrados.
- Nivel estándar: flota de 50 a 100 vehículos, o entre 50 y 100 conductores.
- Nivel avanzado: flota superior a 100 vehículos, o más de 100 conductores.
Este es el caso más común entre las empresas que atendemos en Gal Consulting: negocios de servicios, construcción o comercio cuyo personal se desplaza por motivo laboral sin ser una transportadora.
El nivel determina la profundidad de los controles exigidos: a mayor nivel, más requisitos documentales, más indicadores de gestión y más exigencias en capacitación y auditoría interna.
Las cuatro fases del PESV
La metodología de la Resolución 40595 sigue el ciclo PHVA (Planear, Hacer, Verificar, Actuar) y se estructura en 4 fases y 24 pasos:
- Planificación (pasos 1 al 8): designación del líder del PESV, conformación del comité de seguridad vial, definición de la política de seguridad vial, diagnóstico del estado actual, evaluación de riesgos viales y definición de objetivos y metas.
- Implementación (pasos 9 al 17): ejecución de las acciones definidas en la fase anterior — programas de comportamiento humano, controles sobre vehículos, gestión de infraestructura segura y protocolos de atención a víctimas.
- Seguimiento (pasos 18 al 21): monitoreo mediante indicadores de gestión, auditorías internas y revisión por la alta dirección para evaluar si las acciones están dando resultado.
- Mejora continua (pasos 22 al 24): acciones correctivas, preventivas y de mejora basadas en los resultados del seguimiento — un PESV que nunca se ajusta no está cumpliendo su función.
Los tres factores de riesgo que debe abordar el PESV
Independientemente del nivel, todo PESV debe gestionar tres factores de riesgo fundamentales:
- Factor humano: selección y evaluación de aptitud de conductores, capacitación en manejo defensivo, control de fatiga, prohibición de conducción bajo efectos de alcohol o sustancias psicoactivas, y verificación de licencias vigentes. Este es el factor donde ocurren la mayoría de los siniestros viales.
- Factor vehículo: plan de mantenimiento preventivo y correctivo, inspecciones preoperacionales diarias, revisión de sistemas de seguridad activa y pasiva (frenos, luces, cinturones, llantas), y control de la documentación técnico-mecánica.
- Factor infraestructura: análisis de rutas habituales, identificación de puntos críticos o zonas de alta siniestralidad, gestión de la señalización y demarcación en instalaciones internas, e iluminación adecuada en zonas de carga, descarga y parqueo.
Quién lidera el PESV
La Resolución 40595 exige que la empresa designe formalmente a un líder del PESV mediante acto administrativo interno. La norma no exige un título profesional específico para este rol — lo que exige es que la persona tenga autoridad, capacidad de toma de decisiones y conocimientos en seguridad vial y gestión de riesgos.
En la práctica, es frecuente que el responsable del SG-SST asuma también el liderazgo del PESV, o que trabaje en estrecha coordinación con el líder designado. Esto tiene sentido operativo: como ambos sistemas deben estar articulados, que los lidere la misma persona — o al menos que compartan comité — evita duplicidades y asegura coherencia.
Además del líder, la norma exige conformar un Comité de Seguridad Vial con representantes de las áreas pertinentes, que debe reunirse periódicamente para revisar indicadores, analizar la accidentalidad vial y tomar decisiones estratégicas.
Grupos empresariales: ¿se puede compartir un PESV?
Sí, con matices. Las empresas que conforman un grupo empresarial (matriz, filiales, sucursales) pueden diseñar un PESV a nivel de grupo y compartir talento humano, recursos tecnológicos, capacitaciones y protocolos de emergencia. Esto permite optimizar recursos y evitar que cada filial arranque de cero.
Sin embargo, cada NIT debe contar con evidencias independientes de implementación. Ante una auditoría de la Superintendencia de Transporte o del Ministerio del Trabajo, cada empresa del grupo debe demostrar cómo el plan se aplica específicamente a sus operaciones, sus vehículos y su personal. No basta con mostrar el PESV de la casa matriz — cada filial debe tener soportes propios adaptados a su realidad operativa.
Ejemplos por sector
Cómo se ve un PESV varía según la operación de la empresa:
- Empresa de mensajería en moto: el factor humano es crítico — conductores que recorren decenas de kilómetros diarios en tráfico urbano, expuestos a fatiga y presión por tiempos de entrega. El PESV debe incluir capacitación en manejo defensivo de motocicleta, inspección preoperacional de las motos (propias o del trabajador), dotación de elementos de protección y análisis de rutas con zonas de alta accidentalidad.
- Constructora con flota de camionetas: el factor vehículo cobra mayor peso — mantenimiento preventivo de la flota, verificación de documentos al día, y controles sobre el uso de vehículos fuera de horario laboral. Si los vehículos circulan por vías rurales o destapadas, el análisis de infraestructura debe incluir esos tramos.
- Empresa de servicios con comerciales que se desplazan en carro particular: aunque los vehículos no sean de la empresa, el PESV aplica igual si los desplazamientos son por motivo laboral. El plan debe contemplar verificación de documentos del vehículo del trabajador, definición de políticas de uso (velocidad máxima, prohibición de celular al volante) y registro de desplazamientos.
Qué pasa si tu empresa no lo tiene
El PESV se verifica por tres vías: la Superintendencia de Transporte, los organismos de tránsito y el Ministerio del Trabajo — cada uno dentro de sus competencias, según lo establece la Ley 2050 de 2020. No tener un PESV vigente te deja expuesto ante cualquiera de estas auditorías, y ante cualquier siniestro vial que involucre a un trabajador en jornada laboral o in itinere.
Las consecuencias van más allá de la multa: en caso de un accidente grave sin PESV implementado, la responsabilidad civil y penal del representante legal de la empresa se agrava considerablemente, y la ausencia del plan puede interpretarse como negligencia en la gestión del riesgo.
Además, las empresas deben realizar un reporte anual de autogestión del PESV ante la Superintendencia de Transporte, con plazo habitual al 31 de enero de cada año. No reportar también genera riesgo sancionatorio.
Cómo saber si te aplica
Como punto de partida, revisa:
- ¿Tu empresa tiene vehículos propios o contratados para su operación?
- ¿Más de 10 de tus trabajadores se desplazan frecuentemente por motivos laborales, sin importar el medio de transporte?
Si respondiste sí a cualquiera de las dos, tu empresa está obligada a tener un PESV articulado con su SG-SST.
En Gal Consulting diseñamos el PESV articulado con el SG-SST desde el inicio, no como documentos separados — así evitas duplicar trabajo y mantienes la coherencia que exige la norma. Agenda un diagnóstico gratuito para saber exactamente en qué punto está tu empresa, conoce más sobre nuestro servicio de SG-SST y PESV, o revisa la ficha técnica de la Resolución 40595 de 2022.
Gal Consulting